Diabetes en mujeres

¿Pueden las diabéticas quedar embarazadas y se permite el parto?

Una de las etapas más importantes en la vida de una mujer es el embarazo. En este momento, el futuro niño se forma en el útero de su madre, por lo que su cuerpo debería estar listo para cargas pesadas. A este respecto, surge la pregunta: ¿es posible dar a luz con diabetes?

Riesgos y posibles complicaciones.

Anteriormente, la diabetes era un serio obstáculo para encontrar niños. Los médicos no recomendaron comenzar un bebé, porque se creía que el niño no solo heredaría la enfermedad de sus padres, sino que también con un alto grado de probabilidad nacería con patologías.

La medicina moderna aborda este tema de manera diferente. Hoy, el embarazo con diabetes se considera normal, no interfiere con el parto. ¿Existe una interdependencia entre diabetes y parto? Basado en investigaciones y observaciones médicas, se ha establecido la probabilidad de transmitir diabetes a un feto.

Entonces, si su madre está enferma, la probabilidad de transmitir la enfermedad al feto es solo del dos por ciento. Los diabéticos pueden tener hijos con diabetes y hombres. Pero si el padre está enfermo, la probabilidad de transmisión hereditaria de la enfermedad aumenta y es del cinco por ciento. Mucho peor si se diagnostica diabetes en ambos padres. En este caso, la probabilidad de transmisión de la enfermedad es del veinticinco por ciento, y esta es la base para la interrupción del embarazo.

La autodisciplina, el cumplimiento estricto de la prescripción de un médico, el control constante de la glucosa en el torrente sanguíneo y la supervisión de un especialista: todo esto tiene un efecto positivo en el curso normal y el resultado del embarazo.

De particular importancia es el control del azúcar en el cuerpo de una mujer embarazada. Los cambios en este indicador pueden afectar negativamente no solo a la madre, sino también a su feto.

Los organismos de la madre y el niño durante el embarazo están inseparablemente conectados. Con un aumento en el nivel de glucosa en el cuerpo de una mujer, una cantidad excesiva de azúcar ingresa al feto. En consecuencia, con su escasez, el feto siente hipoglucemia. Dada la importancia del azúcar en el desarrollo y el funcionamiento normal del cuerpo humano, tal estado puede conducir a la aparición de patologías asociadas con el retraso del desarrollo fetal.

Las oleadas de azúcar son aún más peligrosas ya que pueden causar aborto involuntario. También vale la pena considerar el hecho de que el exceso de glucosa tiende a acumularse en el cuerpo del niño, lo que lleva a la formación de depósitos grasos. Esto aumenta el peso del bebé, lo que puede afectar negativamente el proceso del parto (el trabajo de parto será complicado y el feto puede sufrir lesiones graves al abandonar el útero de la madre).

En algunos casos, los recién nacidos pueden experimentar niveles más bajos de glucosa en el torrente sanguíneo. Esto se debe a las peculiaridades del desarrollo intrauterino. El páncreas del niño, que produce insulina, se ve obligado a liberarlo en grandes cantidades debido a la ingesta de azúcar del cuerpo de la madre. Después del nacimiento, el indicador se normaliza, pero la insulina se produce en las mismas cantidades.

Por lo tanto, aunque la diabetes mellitus actual no es un obstáculo para el nacimiento de un niño, las mujeres embarazadas, para evitar problemas, deben controlar estrictamente el nivel de glucosa en la sangre. Sus cambios drásticos pueden conducir a un aborto espontáneo.

Contraindicaciones para la maternidad.

A pesar del éxito de la medicina moderna, en algunos casos, los médicos recomiendan el aborto.

El hecho es que la diabetes es una amenaza para el cuerpo humano. Ejerce una carga significativa en muchos de sus órganos y sistemas, lo que aumenta significativamente con el inicio del embarazo. Esta situación puede amenazar no solo al feto, sino también a la salud de la madre.

Hoy en día, no se recomienda quedar embarazada, si tienen:

  • diabetes resistente a la insulina con tendencia a la cetoacidosis;
  • tuberculosis activa;
  • conflicto rhesus;
  • enfermedad isquémica del corazón;
  • enfermedad renal (insuficiencia renal grave);
  • gastroenteropatía (en forma severa).

La detección de diabetes en ambos padres, como ya se mencionó anteriormente, también es una contraindicación. Pero la decisión de interrumpir un embarazo solo se puede tomar después de consultar con especialistas calificados (endocrinólogo, ginecólogo, etc.). ¿Pueden los diabéticos tener hijos en presencia de tales complicaciones? En la práctica médica hay suficientes ejemplos de cómo los padres enfermos dieron a luz niños absolutamente sanos. Pero a veces el riesgo para la madre y el feto es demasiado grande para salvar al niño.

En cualquier caso, el embarazo con diabetes debe planificarse, pero no espontáneamente. Además, es necesario comenzar los preparativos para ello de tres a seis meses antes de la concepción prevista. Durante este período, una mujer debe controlar la glucosa en su torrente sanguíneo, dejar de tomar medicamentos adicionales y complejos multivitamínicos. Durante este período de tiempo, vale la pena encontrar especialistas calificados que supervisen el progreso del embarazo.

Además, las mujeres necesitan prepararse psicológicamente para futuros embarazos y el proceso del parto. Es muy probable que sean pesados. A menudo, los expertos recurren a la cesárea. Debe estar preparado para el hecho de que tendrá que pasar mucho tiempo en el hospital.

Diabetes gestacional

Las mujeres embarazadas son propensas a la diabetes gestacional. Este fenómeno no se considera una enfermedad. Según las estadísticas, este problema ocurre en aproximadamente el cinco por ciento de las mujeres sanas que tienen un hijo. Es decir, la diabetes gestacional puede ocurrir incluso en una persona que no ha padecido diabetes previamente. Por lo general, este fenómeno ocurre en la vigésima semana.

Este es un efecto temporal que dura solo durante el período de embarazo. Al finalizar, las desviaciones desaparecen. Sin embargo, si una mujer decide tener más hijos, el problema puede volver.

Este fenómeno requiere más estudio, ya que el mecanismo de su aparición aún no está completamente claro. Se sabe que dicha diabetes es causada por cambios hormonales. El cuerpo de una mujer embarazada produce hormonas en grandes cantidades, ya que son necesarias para el desarrollo armonioso del niño en el útero. En algunos casos, las hormonas afectan el proceso de producción de insulina, bloqueando su liberación. Como resultado, aumenta el nivel de glucosa en la sangre de una mujer embarazada.

Para dar a luz con diabetes gestacional eran normales, es necesario consultar a un médico a tiempo. Para hacer esto, debe saber qué síntomas indican su desarrollo. Existen los siguientes signos de GSD:

  • micción frecuente;
  • picazón, piel seca;
  • furunculosis;
  • aumento del apetito, acompañado de una disminución en el peso corporal.

Si identifica estos síntomas, debe comunicarse de inmediato con un especialista que supervise el embarazo.

Curso del embarazo

Durante este período, la mujer siempre debe estar bajo la supervisión de un médico. Esto no significa que deba permanecer en el hospital. Solo necesita visitar constantemente a un especialista y controlar cuidadosamente el nivel de glucosa. El embarazo y el parto en la diabetes mellitus tipo I y II tienen sus propias características.

Las acciones y el comportamiento de la madre del niño dependen directamente del período:

  1. Primer trimestre El primer paso es reducir el nivel de consumo de insulina. Esto se hace exclusivamente bajo la supervisión del médico tratante. Dado que la formación de los órganos más importantes del feto comienza en este momento, la mujer debe controlar constantemente el azúcar. Debes apegarte a la dieta número nueve. Comer dulces está estrictamente prohibido. El contenido calórico total de los alimentos consumidos durante el día no debe exceder las 2500 kcal. Para evitar el desarrollo de complicaciones y patologías, una mujer embarazada debe someterse a una hospitalización planificada.
  2. Segundo trimestre Período relativamente tranquilo. Pero a partir de la decimotercera semana, el nivel de azúcar en la sangre de la mujer puede aumentar. En este caso, se necesitan inyecciones de insulina adicionales. A veces, la hospitalización se lleva a cabo en la decimoctava semana, pero la cuestión de su necesidad la decide un especialista.
  3. Tercer trimestre En este momento, comienza la preparación para la próxima entrega. Cómo dar a luz en la diabetes depende directamente del curso del embarazo en los dos trimestres anteriores. Si no hubo complicaciones, el parto ocurrirá normalmente. De lo contrario, se utiliza la cesárea. La supervisión constante de un neonatólogo, ginecólogo y endocrinólogo es obligatoria.

Antes del inicio del parto, se mide el nivel de azúcar en la sangre de la mujer y se administra una inyección de insulina a la madre y al feto.

Por lo tanto, la diabetes no siempre es un obstáculo para el parto. Gracias al desarrollo de la medicina moderna, una mujer diabética puede dar a luz a un bebé completamente sano. Sin embargo, hay ciertas contraindicaciones para las cuales no se recomienda tener hijos.

El curso del parto depende directamente del comportamiento de la futura madre, su disciplina y autocontrol. La supervisión constante de especialistas, los exámenes periódicos y el control de la glucosa son la clave para el nacimiento de un niño sano.

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